De profundis y otros escritos de la carcel
De profundis y otros escritos de la carcel Así que ahora he arrancado la espina en mi carta. Esa breve línea que garabateaste me afligió mucho. Ahora sólo pienso en que te pongas bien de nuevo, y en escribir al fin la maravillosa historia del restaurantito con el extraño plato de carne servido a los silenciosos clientes.[67] Te ruego que des recuerdos míos, y las gracias, a tu querida madre, así como a Aleck. Supongo que la dorada Esfinge sigue tan maravillosa como siempre. Y manda de mi parte todo lo bueno de mis pensamientos y mis sentimientos, y cualquier recuerdo y veneración que ella acepte, a la señora de Wimbledon, cuya alma es un santuario para los que están heridos, y un refugio para los que sufren. No enseñes esta carta a otros, ni comentes lo que he escrito en tu respuesta. Cuéntame cosas sobre ese mundo de sombras que tanto amaba. Y también sobre su vida y su alma. Tengo curiosidad por la criatura que me hizo daño: y en mi dolor hay piedad.
OSCAR
[Cárcel de Su Majestad, Reading]
Viernes, noche del 16 de diciembre [de 1896]
Mi querido More: