De profundis y otros escritos de la carcel
De profundis y otros escritos de la carcel (4) Siento que mi esposa no se da cuenta de mi estado mental, ni del sufrimiento, tanto mental como fÃsico, que me inflige. Ojalá pudiera llegar a entender que deberÃa dejarme en paz durante los próximos cinco meses. Cuando reflexiono sobre el hecho de que, desde que me encarcelaron, las únicas dos personas que han intentado angustiarme con sus terribles cartas son mi esposa y lord Queensberry, llego al apogeo del horror. Lady Brooke tiene influencia en mi esposa. ¿PodrÃa pedÃrsele de mi parte que le sugiera a mi esposa que no me importune ni me angustie más hasta que me pongan en libertad? Antaño éramos grandes amigos.