El abanico de Lady Windermere

El abanico de Lady Windermere

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

MISTRESS ERLYNNE.- ¡Oh, no, no se moleste usted, lord Windermere!

LADY WINDERMERE.- Sí, Arturo, ve a ver, haz el favor. (LORD WINDERMERE titubea un instante, mirando a MISTRESS ERLYNNE. Esta permanece impasible. LORD WINDERMERE sale.) ¡Oh!

¿Cómo decirle a usted lo que siento? ¡Anoche me salvó usted!

MISTRESS ERLYNNE.- ¡Chis!... No hablemos más de eso.

LADY WINDERMERE.- No; es preciso que hablemos. Yo no puedo dejar que usted crea que voy a aceptar su sacrificio. No, no puedo aceptarlo.

Es demasiado grande. Yo se lo diré todo a mi marido. Es mi deber.

MISTRESS ERLYNNE.- No hay tal cosa. No es el deber de usted... Por lo menos, usted tiene también deberes con otras personas que él. ¿No dice usted que también a mí me debe algo?

LADY WINDERMERE. - ¡Todo!

MISTRESS ERLYNNE. - Entonces, pague usted su deuda con el silencio. Es el único modo de pagarla. No eche usted a perder lo único bueno que he hecho en mi vida, revelándolo a los demás.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker