El abanico de Lady Windermere
El abanico de Lady Windermere LADY WINDERMERE- Te advierto que no me interesa lo más mÃnimo esa mujer... Y creo que deberÃas de abstenerte de hablar de mà al mismo tiempo que de ella. Es una falta de tacto. ( Se sienta delante del bureau.)
LORD WINDERMERE. - Margarita, tú podrÃas salvar, si quisieras, a esa mujer. Ella necesita volver a entrar en sociedad y necesita que tú la ayudes.
( Acercándose a ella.)
LADY WINDERMERE.- ¿Yo?
LORD WINDERMERE.- SÃ, tú.
LADY WINDERMERE.- ¡Habráse visto insolencia! ( Pausa.)
LORD WINDERMERE. - Margarita, quiero pedirte un gran favor, y te lo pido, a pesar de que hayas descubierto lo que creà poder ocultarte siempre, es decir: que he dado cantidades bastante crecidas a mistress Erlynne. Necesito que le envÃes una invitación para el baile de esta noche.
LADY WINDERMERE. - ¡Estás loco! ( Poniéndose en pie.)