El abanico de Lady Windermere

El abanico de Lady Windermere

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

LORD DARLINGTON.- Ustedes me dispensarán, pero me voy mañana de viaje, y tengo que escribir algunas cartas. ( Se sienta a la mesa y se pone a escribir. ) DUMBY.- ¡Mujer muy inteligente, la tal mistress Erlynne!

GRAHAM.- ¡ Caramba, Dumby! Yo te creía dormido.

DUMBY.- ¡Y generalmente lo estoy!

AUGUSTO. - ¡Una mujer inteligentísima! ¡Ah! Ella sabe lo rematadamente tonto que soy yo...; lo sabe tan bien como yo mismo. (GRAHAM se vuelve hacia él, riendo.) Sí, sí, ríete, hijo mío; pero tú no sabes la suerte que es encontrar una mujer que nos com-prenda.

DUMBY.- ¡Una cosa peligrosísima! Siempre acaban por casarse con uno.

GRAHAM.- ¡Pero yo creía, Tuppy, que habías decidido no volver a verla! Sí, anoche mismo me lo dijiste en el club. Me dijiste que te habían contado...

( Le habla al oído.)

AUGUSTO. - ¡Oh! Ella me lo explicó todo.

GRAHAM.- ¿Y la historia de Wiesbaden?

AUGUSTO. - También me la explicó.

DUMBY.- ¿Y sus medios de existencia, Tuppy ¿Te explicó también eso?

AUGUSTO.- ( Con mucha seriedad.) Me lo explicará mañana. (GRAHAM vuelve junto a la mesa de centro.) GRAHAM.- ¡Ah! Mistress Erlynne tiene ante sí un magnífico porvenir.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker