El abanico de Lady Windermere
El abanico de Lady Windermere GRAHAM.- Y un sentimental, mi querido Darlington, es un hombre que atribuye a todas las cosas un valor absurdo y no conoce el precio fijo de ninguna.
LORD DARLINGTON.- ¡Qué divertido eres, Cecilio! Hablas como un hombre de experiencia.
( Acercándose a la chimenea.) GRAHAM.- Y lo soy.
LORD DARLINGTON. - ¡Eres todavía demasiado joven!
GRAHAM.- ¡Gran error! La experiencia es una cuestión de intuición de la vida. Yo la tengo. Tuppy, en cambio, no la tiene. Experiencia es el nombre que da Tuppy a sus errores. Eso es todo. (LORD AUGUSTO lanza en torno suyo una mirada de indignación.)
DUMBY. - Experiencia llama todo el mundo a su errores.
GRAHAM. - ( De espaldas a la chimenea.) ¡Lástima que se tengan que cometer! ( En este momento echa de ver el abanico de LADY WINDERMERE sobre el sofá. ) DUMBY.- La vida sería muy aburrida sin ellos.
GRAHAM.- Con que quedamos en que estás enamorado de una mujer honrada y, como es natural le guardas fidelidad absoluta. ¿No es eso, Darlington?
LORD DARLINGTON. - Cuando uno está enamorado de una mujer, todas las demás mujeres le tienen a uno sin cuidado, Cecilio. El amor le cambia a uno.. y yo me siento cambiado.