El abanico de Lady Windermere
El abanico de Lady Windermere WINDERMERE entonces, se desliza de detrás de la cortina y sale de la habitación, sin ser notada, por la puerta de la izquierda. )
MISTRESS ERLYNNE.- Me parece que, equivocadamente, me he traído el abanico de su mujer en lugar del mío. Crea usted que lo siento. ( Le quita el abanico de las manos. LORD WINDERMERE
le lanza una mirada de desprecio. LORD
DARLINGTON pone una expresión mezcla de asombro y de ira. LORD AUGUSTO se vuelve a otro lado.
DUMBY y GRAHAM se miran sonriendo.) TELÓN
La misma decoración que en el acto primero LADY WINDERMERE. - ( Echada en el sofá.)
¿Cómo decírselo? Me moriría de vergüenza... ¿Qué sucedería después de salir yo? Acaso ella le dijera la verdad de todo, y por qué realmente se encontraba allí ese fatal abanico... ¡Ah! Si lo sabe, ¿cómo atreverme yo a mirarle a la cara? ¡No me lo perdonaría jamás!... ( Tirando del cordón de la campanilla. ) Tan segura como cree una vivir..., lejos de toda tentación, pecado y locura... y luego, de pronto...
¡Ah! La vida es terrible. Ella es la que nos gobierna, y no nosotros a ella.
( Entra ROSALIA.)