El Crimen de lord Arthur Saville
El Crimen de lord Arthur Saville «Ayer, a las siete de la tarde, fue arrojado a la costa, a la altura de Greenwich, frente al Hotel Ship, el cuerpo del eminente quiromántico Mr. Septimus R. Podgers. El infortunado caballero habÃa desaparecido desde hacÃa algunos dÃas y en los cÃrculos quirománticos reinaba una gran ansiedad con respecto a su persona. Se supone que se suicidó bajo la influencia de un desequilibrio mental momentáneo, debido al exceso de trabajo y ha habido absoluta unanimidad en el dictamen forense emitido esta tarde. Mr. Podgers acababa justamente de terminar un completÃsimo tratado sobre la mano humana, que se ha de publicar en breve y que seguramente despertará gran interés. El finado tenÃa sesenta y cinco años, y parece ser que no ha dejado familia alguna.»
Lord Arthur salió precipitadamente del Club con el periódico todavÃa en las manos (con gran asombro del portero, que en vano intentó detenerle) y ordenó a su cochero que le condujera a Park Lane inmediatamente. Sybil le vio llegar desde una ventana y le dijo el corazón que traÃa buenas noticias. Salió corriendo a su encuentro y cuando vio su rostro comprendió que las cosas iban bien.
—¡Querida Sybil —exclamó Lord Arthur— casémonos mañana!
—¡Loco! —dijo Sybil, entre riendo y llorando—. ¡Pero si aún no hemos encargado el pastel de boda!