El Retrato de Dorian Gray
El Retrato de Dorian Gray —Completamente en serio. Me sentirÃa terriblemente mal si creyera que alguna vez llegaré a hablar más seriamente que en este momento.
—Pero ¿tú lo apruebas, Harry? —preguntó el pintor, paseando por el reservado y mordiéndose los labios—. Es imposible que lo apruebes. Se trata sólo de un capricho.