El Retrato de Dorian Gray
El Retrato de Dorian Gray —Basil era muy popular, y siempre llevaba un reloj Waterbury[2]. ¿Por qué tendrÃan que haberlo asesinado? No era lo bastante inteligente como para hacerse enemigos. Es cierto que poseÃa un gran talento para la pintura. Pero una persona puede pintar como Velázquez y ser perfectamente aburrido. Basil lo era. Sólo me interesó una vez, y fue cuando me dijo, hace años, que te adoraba locamente, y que eras el motivo dominante de su arte.
—Yo le tenÃa mucho cariño —dijo Dorian con una nota de tristeza en la voz—. Pero ¿no dice la gente que lo han asesinado?
—Lo dicen algunos periódicos, pero a mà no me parece nada probable. Sé que hay lugares terribles en ParÃs, pero Basil no era el tipo de persona que va a esos sitios. No tenÃa curiosidad. Era su principal defecto.
—¿Qué dirÃas, Harry, si te confesara que habÃa asesinado a Basil? —dijo el más joven. Luego se lo quedó mirando fijamente.