El Retrato de míster W.H.
El Retrato de míster W.H. era el Mefistófeles de su Doctor Fausto. Sin duda, Marlow se sintió fascinado por la belleza y la gracia del muchacho actor, y le persuadió a que abandonara el teatro de Blackfriars e hiciera el papel de Gaveston en su Eduardo II. Que Shakespeare tenía el derecho legal a retener a Willie Hughes en su compañía teatral es evidente por el soneto LXXXVII, en que dice:
¡Adiós! Caro me eres de más para tenerte,
y tú sabes muy bien de tu valía;
el fuero de tu mérito te libra;
mi esclavitud a ti fijada queda.
¿Pues cómo retenerte si no otorgas?
¿y para esa riqueza, dó es mi título?
De la razón para este don carezco,
y mi derecho así cambia de nuevo.
Te diste, lo que dabas no sabiendo,
o a mí, a quien diste, diste confundiendo;
así tu don, por omisión creciente,
no vuelve más, haciendo mejor juicio.
Te he tenido, fue cual halaga un sueño,
durmiendo, rey, despierto nada tal.