La importancia de llamarse Ernesto
La importancia de llamarse Ernesto JACK.—Con su permiso, tengo que retirarme unos minutos a mi habitación. Gwendolen, espérame aquÃ.
GWENDOLEN.—Si no tardas demasiado, te esperaré aquà toda mi vida.
Sale Jack muy excitado.
CHASUBLE.—¿Qué cree que pueda significar todo esto, lady Bracknell?
LADY BRACKNELL.—No me atrevo a sospecharlo, doctor Chasuble. No necesito decirle que en las familias de elevada posición, las extrañas coincidencias no deben ocurrir. Sin embargo, casi nunca se respeta esta regla
Se escucha ruido encima de sus cabezas, como si alguien estuviera tirando baúles. Todos miran hacÃa acriba.
CECILIA.—Parece que el tÃo Jack está sumamente agitado.
CHASUBLE.—Su tutor tiene un carácter muy impresionable.
LADY BRACKNELL.—Ese ruido me molesta mucho. Por el fragor parece como si hubiese hallado un argumento. Aborrezco los argumentos, de cualquier clase que sean. Son siempre vulgares, y muchas veces convincentes.
CHASUBLE.—(mirando hacia arriba) Ha cesado.
Los ruidos aumentan.
LADY BRACKNELL.—DesearÃa que llegase a alguna conclusión.