La importancia de llamarse Ernesto
La importancia de llamarse Ernesto JACK.—¡Oh! Antes de que termine la semana me habré desembarazado de él. Diré que una apoplejÃa acabó con su vida en ParÃs. MuchÃsimas personas mueren súbitamente de esa enfermedad, ¿acaso no es verdad?
ALGERNON.—Es verdad; sin embargo, ese padecimiento es hereditario, mi preciado amigo. Es uno de los males que vienen de familia. Es mejor que digas que falleció de un grave resfriado.
JACK.—¿Tienes la certeza de que un grave resfriado no es hereditario, ni nada por el estilo?
ALGERNON.—¡Por supuesto que no lo es!
JACK.—En tal caso, está bien. Mi infeliz hermano Ernesto murió en ParÃs de un grave resfriado. Ya me he deshecho de él.
ALGERNON.—No obstante, ¿creà que me dijiste que… la señorita Cardew estaba muy interesada en tu desdichado hermano Ernesto…? ¿No i sufrirá ella mucho con la muerte de tu hermano?
JACK.—¡Oh! La cosa ira bien. Cecilia no es una muchacha torpe, romántica. Tiene buen apetito, da largos paseos y no presta ninguna atención a sus clases.
ALGERNON.—Me encantarÃa realmente conocer a Cecilia.
JACK.—Me cuidaré mucho de impedÃrtelo. Es sumamente hermosa, y tiene dieciocho años recién cumplidos.