La importancia de llamarse Ernesto
La importancia de llamarse Ernesto GWENDOLEN.—Bueno; pues hablando con total sinceridad, Cecilia, hubiera deseado que tuvieses cuarenta y dos años cumplidos, y que fueses más fea de lo que se suele ser a esa edad. Ernesto tiene una naturaleza fuerte e Ãntegra. Es la esencia misma de la verdad y del honor. La traición serÃa en él tan inadmisible como la desilusión. Paro aun los seres de espÃritu sumamente noble son exageradamente sensibles a la influencia de los encantos fÃsicos de los demás. La historia moderna, en mayor medida que la historia antigua, nos proporciona muchos de los más atroces ejemplos del caso a que me refiero. Si no fuera de esa manera, ciertamente, la Historia serÃa totalmente confusa.
CECILIA.—Disculpa, Gwendolen, ¿has dicho que Ernesto?
GWENDOLEN.—SÃ.
CECILIA.—¡Oh!, pero el señor Ernesto Worthing no es mi tutor. Es su hermano…, su hermano mayor.
GWENDOLEN.—(tomando asiento nuevamente) Ernesto jamás me ha dicho que tuviese un hermano.
CECILIA.—Siento decirte que desde hace mucho tiempo no han tenido buenas relaciones.