La importancia de llamarse Ernesto
La importancia de llamarse Ernesto ALGERNON.—La enfrentaré.
GWENDOLEN.—¡Qué absurdo es hablar de la igualdad de sexos! Cuando se trata del sacrificio de sà mismo, los hombres van infinitamente más lejos que nosotras.
JACK.—Lo estamos. (Estrecha la mano a Algernon.)
CECILIA.—Tienen ellos momentos de valor fÃsico que nosotras desconocemos en absoluto.
GWENDOLEN.—(a Jack) ¡Mi vida!
ALGERNON.—(a Cecilia) ¡Mi amor!
Caen las unas en los brazos de otros. Aparece Merriman. Al ver la situación, tose muy fuerte.
MERRIMAN.—¡Ejem! ¡Ejem! ¡LadyBracknell!
JACK.—¡Santo Dios!
Entra lady Bracknell. Las parejas se separan asustadas. Sale Merriman.
LADY BRACKNELL.—¡Gwendolen! ¿Qué sucede aqu�
GWENDOLEN.—Pues, sencillamente, que me he comprometido con el señor Worthing, mamá.