Salome
Salome —SÃ, dice cosas terribles contra ella.
(Entra un esclavo)
ESCLAVO:
—Princesa, el tetrarca te ruega vuelvas al refectorio.
SALOMÉ (Con vehemencia):
—No quiero volver ahà dentro.
NARRABOTH:
—Perdóname, princesa. Pero debo advertirte que si no vuelves allá, podrÃa ocurrir una desgracia.
SALOMÉ:
—¿Es algún viejo ese profeta?
NARRABOTH (Apremiante):
—Princesa, mejor serÃa que volvieses al festÃn. PermÃteme que te acompañe.
SALOMÉ (Insistente):
—¿Es anciano el profeta?
SOLDADO PRIMERO:
—No, princesa; es muy joven.
SALOMÉ:
—¿Y qué clase de hombre es?