Salome
Salome SOLDADO SEGUNDO:
—No se sabe. Algunos afirman que es ElÃas.
SALOMÉ:
—¿Quién es ese ElÃas?
SOLDADO SEGUNDO:
—Un antiguo profeta del paÃs, princesa.
ESCLAVO:
—¿Qué he de contestar al tetrarca, princesa?
LA VOZ DE JOKANAAN:
—No te regocijes, tierra de Palestina, pensando que la vara que te golpeaba se quebró, porque de la simiente del dragón saldrá un basilisco que se engullirá a los pájaros.
SALOMÉ:
—¡Qué voz tan extraña! Quisiera hablar con él…
SOLDADO PRIMERO:
—Princesa, el tetrarca no consiente que nadie le hable. Se lo ha prohibido hasta a los sacerdotes.
SALOMÉ:
—QuerrÃa hablarle.
SOLDADO PRIMERO: