Salome
Salome —OÃd, el Señor es venido, el hijo del hombre se acerca. Los centauros se arrojan al fondo de los rÃos y las sirenas huyen de sus seculares moradas para acogerse a lo más intrincado de las selvas.
SALOMÉ:
—¿Quién anda ah� ¿Quién grita?
SOLDADO SEGUNDO:
—El profeta, princesa.
SALOMÉ:
—¡Ah, el profeta! ¿El que tanto miedo inspira al tetrarca?
SOLDADO SEGUNDO:
—Nada sabemos de eso, princesa.
El que da esas voces es el profeta Jokanaan.
NARRABOTH:
—Princesa, ¿quieres que vaya a buscar tu litera? Hace una hermosa noche en el jardÃn.
SALOMÉ:
—Dice cosas terribles contra mi madre, ¿no es verdad?
SOLDADO SEGUNDO:
—Nosotros no entendemos lo que dice, princesa.
SALOMÉ: