Salome
Salome JOKANAAN (Con energÃa):
—¿Dónde está aquel que ha colmado el cáliz de sus crÃmenes? ¿Dónde está el que un dÃa ha de morir delante de todo el pueblo vestido de un manto de plata? Decidle que venga para que oiga la voz de Aquel que ha clamado en los desiertos y en las casas de los reyes.
SALOMÉ (A Narraboth):
—¿De quién habla?
NARRABOTH:
—Nadie podrÃa decirlo, princesa.
JOKANAAN:
—¿Dónde está aquella que se abandonó al placer de sus ojos, que se postró ante Ãdolos pintarrajeados y envió emisarios al paÃs de los caldeos?
SALOMÉ (Muy quedo):
—Habla de mi madre.
NARRABOTH (Con vehemencia):
—No, no, princesa.
SALOMÉ (Por lo bajo):
—SÃ, habla de mi madre.
JOKANAAN: