Salome
Salome —¿Quién es el Hijo del Hombre? ¿Es tan hermoso como tú, Jokanaan?
JOKANAAN:
—¡Apártate de mÃ! ¡Oigo los aleteos del ángel de la muerte en el alcázar!
NARRABOTH:
—Princesa, te lo imploro, vuelve adentro.
JOKANAAN:
—¡EspÃritu de Dios! ¡Señor nuestro! ¿Qué haces ahà con la cuchilla levantada? ¿Qué buscas en este inmundo palacio? ¡Aún no es llegado el dÃa del que debe morir vestido de plata!
SALOMÉ:
—¡Jokanaan!
JOKANAAN:
—¿Quién me habla?
SALOMÉ: