Teleny
Teleny —Broma, si usted quiere… pero algo admirable, y, según me han dicho, el viejo raquÃtico del conde está muy orgulloso de su hijo, porque ha descubierto un cierto parecido entre su único heredero y el retrato de uno de sus antepasados. Cosa ésta, que no deja nunca de señalar a sus visitantes como detalle de atavismo; y, cuando lleno de orgullo, comienza a extenderse respecto a esto, la condesa se encoge de hombros y frunce desdeñosamente los labios, mostrando su poco convencimiento.