Teleny

Teleny

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Los penes de la concurrencia no sólo estaban ahogados de sangre, sino como una barra de hierro, hasta el punto de que la erección se hacía casi dolorosa, retorciéndose todos como verdaderos condenados. Yo, por mi parte, poco habituado como estaba a semejantes cuadros, rugía de placer, enloquecido por los besos de Teleny y los toques que el doctor me prodigaba, paseando sus labios por la planta de mis pies.

Finalmente, y al ver los vigorosos embates del spahi y el ardor con que el general succionaba y el marqués era succionado, comprendimos que se acercaba el momento supremo para los cuatro a un tiempo, y todos, como recorridos por un mismo fluido eléctrico, gritamos:

—¡Ya les viene! ¡Ya les viene!

Las parejas se besaban, frotaban sus carnes desnudas, se manoseaban, buscando nuevos excesos de lujuria que inventar.

Cuando el spahi retiró su órgano ya flácido del conducto de su amigo, el sodomizado cayó sin conocimiento, cubierto a la vez de sudor, de almíbar, de esperma y de baba.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker