Un marido ideal
Un marido ideal MISTRESS CHEVELEY. ––(Sentándose.) ¡Oh, no! Un buen vestido no tiene bolsillos.
LORD GORING. ––¿Cuál es su precio?
MISTRESS CHEVELEY. ¡Qué absurdamente inglés es usted! Los ingleses creen que un talonario de cheques puede resolver cualquier problema de la vida. Mi querido Arthur, tengo mucho más dinero que usted y tanto como el que ha ganado Robert Chiltern. Dinero no es lo que quiero.
LORD GORING. ––Entonces, ¿qué quiere usted, mistress Cheveley?
MISTRESS CHEVELEY. ––¿Por qué no me llama Laura?
LORD GORING. ––No me gusta el nombre.
MISTRESS CHEVELEY. ––Antes lo adoraba.
LORD GORING. ––SÃ, por eso mismo. (MÃstress Cheveley le ÃndÃca con un gesto que se sÃente. Él sonrÃe y lo hace.)
MISTRESS CHEVELEY. ––Arthur, usted me amó una vez.
LORD GORING. ––SÃ.
MISTRESS CHEVELEY. –– Y me pidió que fuera su mujer.
LORD GORING. ––Ése fue el resultado natural de mi amor.