Un marido ideal
Un marido ideal LADY CHILTERN. ––Robert y yo cenaremos en casa esta noche, y no creo que salgamos después. Robert, naturalmente, tendrá que ir a la Cámara. Pero no hay nada de interés hoy.
LADY MARKBY. ––¿Cenan solos en casa? ¿Es eso prudente? ¡Ah! HabÃa olvidado que su esposo es una excepción. El mÃo es del montón, y nada envejece tan rápidamente a una mujer como tener un esposo asÃ. (Sale lady Markby.)
MISTRESS CHEVELEY. ––Maravillosa mujer lady Markby, ¿verdad? Es la mujer que habla más y dice menos de todas las que conozco. Ha nacido para orador público. Mucho más que su marido, que aunque es un inglés tÃpico, es siempre aburrido y violento.
LADY CHILTERN. –– (No contesta y permanece en pie.Hay una pausa. Los ojos de las dos mujeres se encuentran. Lady Chiltem está muy pálida. Mistress Cheveley parece bastante divertida.) Mistress Cheveley, creo que debo decirle francamente que si hubiera sabido quién era usted realmente no la habrÃa invitado anoche a mi casa.
MISTRESS CHEVELEY. –– (Con una sonrisa impertinente.) ¿De veras?
LADY CHILTERN . ––No podrÃa haberlo hecho.
MISTRESS CHEVELEY. –– Veo que después de todos esos años no ha cambiado nada, Gertrude.
LADY CHILTERN. –– Yo nunca cambio.