Un marido ideal
Un marido ideal Cuando pasa al lado de sir Robert Chiltern, que está junto a la puerta, se detiene un momento y lo mira frente a frente. Después sale seguida del criado, que cierra la puerta tras él. Marido y mujer se quedan solos. Lady Chiltern está como en un horrible sueño. Después se vuelve y mira a su marido. Tiene un mirada extraña, como si le viera por primera vez.)
LADY CHILTERN . ––¡Vendiste un secreto de Estado por dinero! ¡Comenzaste tu vida con un fraude!
¡Cimentaste tu carrera con el deshonor! ¡Oh! ¡Dime que no es cierto! ¡Miénteme! ¡Dime que no es cierto!
SIR ROBERT CHILTERN . ––Lo que esa mujer ha dicho es completamente cierto. Pero escúchame, Gertrude. No te imaginas lo grande que fue la tentación... Déjame que te lo explique todo. (Va hacÃa ella.) LADY CHILTERN. ––No te acerques a mÃ. No me toques. Siento como si me hubieras mancillado para siempre. ¡Oh! ¡Qué máscara has llevado durante todos estos años! ¡Qué horrible máscara! ¡Te vendiste por dinero! ¡Oh! Un vulgar ladrón es mejor que tú. ¡Te ofreciste al mejor postor! Te vendiste en el mercado.
Has mentido a todo el mundo. Sin embargo, a mà no me mentirás.
SIR ROBERT CHILTERN. ––¡Gertrude! ¡Gertrude!