Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia MISTRESS ALLONBY.––Debe comprometernos siempre en público y tratarnos con absoluto respeto cuando estuviésemos solos.También debe estar siempre dispuesto a hacer una escena terrible cuando nosotras queramos, a sentirse miserable cuando se lo indiquemos, a dirigirnos justos reproches durante veinte minutos, a ser violento a la media hora, y a dejarnos para siempre a las ocho menos cuarto, cuando tenemos que vestirnos para la cena.Y cuando, después de esto, lo hayamos visto realmente por última vez, se haya negado a aceptar la devolución de los pequeños regalos que nos haya hecho y nos haya prometido no volver a vernos nunca o no volver a escribirnos cartas tontas, deberÃa estar con el corazón destrozado, telegrafiarnos durante todo el dÃa, enviarnos pequeñas notas cada media hora y cenar completamente solo en el club, para que todos viesen lo desgraciado que era.Y después de toda una horrible semana, durante la cual una se ha ido con su marido a cualquier parte, para demostrar lo absolutamente sola que se encuentra, se le puede conceder una última despedida definitiva, por la noche, y entonces, si su conducta ha sido irreprochable y una ha sido realmente mala con él, se le puede permitir que admita que la culpa ha sido enteramente suya, y una vez hecho esto es deber de la mujer el perdonarlo, y entonces se puede volver a empezar, con variaciones.