Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia GERALD.––Sabe más sobre la vida que cualquiera de los que yo he conocido. Me siento pequeño cuando estoy con usted, Lord Illingworth. Desde luego, ¡he tenido tan pocas oportunidades! No he estado en Eton ni en Oxford, como otros muchachos. Pero a Lord Illingworth eso no le importa. Ha sido muy bueno conmigo, mamá.
MISTRESS ARBUTHNOT.––Lord Illingworth puede cambiar de opinión. Puede realmente no necesitarte como secretario.
GERALD.––¡Mamá!
MISTRESS ARBUTHNOT.––Debes recordar, como tú mismo dijiste, que has tenido muy pocas oportunidades para formarte.
MISTRESS ALLONBY.––Lord Illingworth, quiero hablar con usted un momento.Venga aquÃ.
LORD ILLINGWORTH.––¿Me excusa usted, mistress Arbuthnot? No deje que su encantadora madre ponga más dificultades, Gerald. La cosa está convenida, ¿no?
GERALD.––Eso espero. (Lord Illingworth va hacia mistress Allonby) MISTRESS ALLONBY.––Creà que no iba a dejar nunca a la dama del terciopelo negro.