Una mujer sin importancia

Una mujer sin importancia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

LORD ILLINGWORTH.––Bueno, Rachel, lo pasado, pasado. Todo lo que ahora tengo que decir es que me agrada mucho, mucho, nuestro hijo. La gente lo conocerá simplemente como mi secretario particular, pero para mí será algo más próximo y más querido. Es curioso, Rachel; mi vida parecía estar enteramente completa. No era así. Me faltaba algo. Me faltaba un hijo. Ahora he encontrado a mi hijo. Me alegro de haberlo encontrado.

MISTRESS ARBUTHNOT.––No tienes derecho a reclamar ni la más pequeña parte de él. El muchacho es enteramente mío, y seguirá siendo mío.

LORD ILLINGWORTH.––Mi querida Rachel, lo has tenido para ti sola durante veinte años. ¿Por qué no me lo dejas un poco ahora? Es tan mío como tuyo.

MISTRESS ARBUTHNOT.––¿Estás hablando del niño que abandonaste? ¿El niño que por tu culpa podía haber muerto de hambre y de necesidad?

LORD ILLINGWORTH.––Olvidas, Rachel, que fuistes tú la que me dejaste, no yo quien te dejé a ti.

MISTRESS ARBUTHNOT.––Te dejé porque te negaste a dar al niño un nombre. Antes que mi hijo naciese, te imploré que te casaras conmigo.

LORD ILLINGWORTH.––Entonces yo no tenía posición. Y además, Rachel, yo no era mucho mayor que tú. Sólo tenía veintidós años, o veintiuno, creo, cuando todo empezó en el jardín de tu padre.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker