Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia LADY HUNSTANTON.––¿Secretario suyo? Eso es magnÃfico, Gerald. Le auguro un brillante porvenir.
Su querida madre se alegrará mucho. Realmente debo convencerla de que venga aquà esta noche. ¿Cree usted que vendrá, Gerald? Sé lo difÃcil que es hacerla ir a cualquier parte.
GERALD.––¡Oh! Estoy seguro de que vendrá, lady Hunstanton, si se entera de que Lord Illingworth me ha ofrecido el puesto de secretario suyo. (Entra el criado con el chal.) LADY HUNSTANTON.––Le escribiré diciéndoselo y pidiéndole que venga a conocer a Lord Illingworth. (Al criado.) Espere un momento, Francis. (Escribe una carta.) LADY CAROLINE.––Ésta es una maravillosa oportunidad para un joven como usted, mÃster Arbuthnot.
GERALD.––Lo es realmente, lady Caroline. Espero ser digno de esa confianza.
LADY CAROLINE.––Yo también espero que lo sea.
GERALD.–– (A Hester) No me ha felicitado usted todavÃa, miss Worsley.
HESTER.––¿Está usted contento?
GERALD.––Naturalmente que sÃ. Esto significa todo para mÃ... Cosas en las que antes ni podÃa soñar, ahora tengo la esperanza de alcanzarlas.
HESTER.––Todo deberÃa estar al alcance de la esperanza. La vida es una esperanza.