Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia LADY HUNSTANTON.––Creo, Caroline, que a Lord llbngworth le gusta la diplomacia. He oÃdo que le ofrecieron Viena. Pero puede no ser cierto.
LADY CAROLINE.––No creo que Inglaterra deba estar representada en el extranjero por hombres solteros, Jane. Puede acarrear complicaciones.
LADY HUNSTANTON.––Eres demasiado nerviosa, Caroline. Además, Lord Ilhngworth puede casarse cualquier dÃa.Yo tenÃa la esperanza de que se casarÃa con lady Kelso. Pero creo que él dijo que tenÃa una familia demasiado grande. ¿O eran los pies? Lo he olvidado. Lo sentà mucho. Ella estaba hecha para ser la esposa de un embajador.
LADY CAROLINE.––Ciertamente tenÃa una maravillosa facultad para recordar los nombres de la gente y olvidar sus rostros.
LADY HUNSTANTON.––Bueno, eso es muy natural, Caroline, ¿no es cierto? (Al criado.) DÃgale a Henry que espere contestación. He escrito unas lineas a su querida madre, Gerald, diciéndole la buena noticia y rogándole que venga a cenar. (Sale el criado.) GERAL.––Es usted muy amable, lady Hunstanton. (A Hester.) ¿Quiere que demos un paseo, miss Worsley?
HESTER.––Encantada. (Sale con Gerald.)