Una mujer sin importancia
Una mujer sin importancia MISTRESS ARBUTHNOT.––Temo que no puedas tener esperanzas con miss Worsley. Conozco sus puntos de vista sobre la vida. Acaba de decÃrmelos. (Una pausa.) GERALD.––Entonces aún tendrÃa mi ambición. Eso es algo... ¡Me alegro de tenerla! Siempre has intentado borrar mi ambición, mamá..., ¿verdad? Me has dicho que jel mundo es un lugar de perversión, que el éxito no vale nada, que la sociedad es mala y todas esas cosas... Bien; no lo creo, mamá. Creo que el mundo debe ser delicioso. Creo que la sociedad debe ser exquisita. Creo que el éxito vale mucho. Estabas equivocada cuando me decÃas eso, mamá, completamente equivocada. Lord Illingworth es un hombre que ha tenido éxito. Es un hombre de moda. Un hombre que vive en el mundo y para el mundo. Bien; yo lo darÃa todo por ser como Lord Illingworth.
MISTRESS ARBUTHNOT.––Antes querrÃa verte muerto.
GERALD.––Mamá, ¿qué tienes que oponer a Lord Illingworth? DÃmelo... Dime la verdad. ¿Qué es?
MISTRESS ARBUTHNOT.––Es un hombre perverso.
GERALD.––¿Perverso¿ ¿En qué sentido? No entiendo lo que quieres decir.
MISTRESS ARBUTHNOT.––Te lo diré.
GERALD.––Supongo que lo crees malo porque no piensa lo mismo que tú. Los hombres son diferentes de las mujeres, mamá. Es natural que tengan diferentes ideas.