Tiende tu cama
Tiende tu cama El lema “quien arriesga, gana” de las fuerzas especiales británicas SAS encapsula esta filosofía. Vivir sin enfrentar el temor al fracaso limita el crecimiento y la realización personal. La vida es una contienda constante, y quedarse en la seguridad del camino conocido evita que se alcance el verdadero potencial.
Tener el coraje de oponerse a los abusivos y tiranos es fundamental para el liderazgo y la justicia.
Todos los bravucones operan de la misma manera: se alimentan del miedo que pueden provocar. Saddam Hussein, vestido con un overol naranja, se sentaba en el borde de su catre en la celda, proyectando una mirada desafiante y una mueca burlona. Cuando los nuevos líderes del gobierno iraquí ingresaron, gritaron desde lejos, pero cada palabra fue ahogada por el miedo que el exdictador aún infundía. Hussein, el “Carnicero de Bagdad”, había aterrorizado a toda una nación y asesinado a miles, muchos por sus propias manos, mostrando a cada momento que el valor del hombre es probado en su disposición a enfrentar a los bravucones y no huir. Pero al ver a esos líderes temerosos, el exdictador se aferraba a una ilusión de poder. Las nuevas autoridades parecían incapaces de arrebatarle la última de sus armas: su capacidad de intimidación.
