Tiende tu cama
Tiende tu cama La novena semana de entrenamiento se conoce como "Semana del Infierno". Son seis días sin dormir, con acoso físico y mental constante, y un día especial en los pantanos de lodo. Los pantanos de lodo son un área entre San Diego y Tijuana, donde el agua agitada corre y crea los estuarios de Tijuana, un terreno pantanoso donde el lodo te envuelve. Es el miércoles de la Semana del Infierno cuando reman hasta los pantanos y pasan las siguientes quince horas tratando de sobrevivir el frío helado, el viento aullante y la constante presión para renunciar por parte de los instructores.
Cuando el sol comenzó a ponerse esa tarde de miércoles, mi clase de entrenamiento, habiendo cometido alguna infracción grave de las reglas, fue ordenada a meterse en el lodo. El lodo consumía a cada hombre hasta que solo eran visibles nuestras cabezas. Los instructores nos dijeron que podíamos salir del lodo si solo cinco hombres se rendían —solo cinco hombres. Solo cinco hombres, y podríamos salir del opresivo frío. Al mirar alrededor del pantano, era evidente que algunos estudiantes estaban a punto de rendirse. Faltaban más de ocho horas para que saliera el sol —ocho horas más de frío hasta los huesos. Los dientes castañeando y los gemidos temblorosos de los entrenados eran tan fuertes que era difícil escuchar algo.