Cuentos completos
Cuentos completos Naturalmente, se estaba casando cuando el órgano interpretó los acordes de los Himnos Antiguos y Modernos; y cuando las campanas sonaron después de que las seis pobres mujeres recibieran la ceremonia de purificación, el sonido seco y espaciado le hizo sentir que la misma tierra se sacudía con el golpe de los vasos del caballo que galopaba hacia ella. («¡Oh, sólo debo esperar!», suspiró). Y le pareció que todo había empezado a moverse, a gritar, a galopar, a volar alrededor de ella, frente a ella, hacia ella, siguiendo un patrón.
Mary corta leña, pensó; Pearman arrea las vacas; los carros cruzan las praderas; el jinete… Y trazó las líneas que los hombres, los carros, los pájaros y el jinete dibujaban sobre el horizonte, hasta que todos parecían empujados por el latir de su propio corazón.
Kilómetros más arriba el viento cambió; la campana dorada en la torre de la iglesia crujió; Miranda se incorporó sobresaltada y dijo «¡Oh, llegaré tarde al té!».