Cuentos completos
Cuentos completos De todas las cosas, nada es tan misteriosa como la comunicación entre seres humanos, pensó ella; por los cambios que se experimentan, y por su extraordinaria irracionalidad. Su antipatÃa ahora se habÃa convertido en el más intenso y repentino amor; pero ni bien se le ocurrió la palabra «amor», la rechazó, pensando otra vez cuán oscura era la mente, con tan pocas palabras para definir tantas sorprendentes percepciones, estos cambios entre placer y dolor. Pues, ¿cómo nombrarlos? Eso era lo que sentÃa ahora: el alejamiento del afecto humano, la desaparición de Serle, y la necesidad imperiosa de ambos de esconder todo lo desolador y degradante de la naturaleza humana que todo el mundo intenta siempre quitar con discreción de la vista. Buscando alguna forma de quitar de la vista este alejamiento y esta traición a la confianza, dijo:
—Desde luego, hagan lo que hagan, no podrán arruinar Canterbury.