Cuentos completos
Cuentos completos Semejante expresión de tristeza bastaba por sà sola para hacer que los ojos se deslizaran del borde del periódico hacia el rostro de la pobre mujer, insignificante sin esa mirada, casi un sÃmbolo del destino de la humanidad con ella. La vida es lo que se ve en los ojos de las personas; la vida es lo que se aprende, y una vez aprendido, nunca, aunque se intente ocultarlo, se olvidará… ¿Qué cosa? Que la vida es asÃ, al parecer. Cinco rostros enfrentados, cinco rostros adultos, y lo que cada uno sabe. ¡Pero qué extraño cómo intentan ocultarlo! En todos ellos hay dibujada una expresión de reticencia: los labios apretados, los ojos entrecerrados; cada uno de los cinco hace algo para esconder o reprimir eso que saben. Uno fuma; otro lee; el tercero consulta la agenda; el cuarto observa el mapa de trenes colgado en frente; y el quinto… Lo terrible del quinto es que no hace nada en absoluto. Contempla la vida. ¡Oh, pero mi pobre y desdichada mujer, únete al juego, por el amor de Dios, intenta ocultarlo!