El lector comun
El lector comun Tú podrás separarnos, pero no desunir
nuestros cuerpos: las almas seguirán enlazadas,
seguiremos amándonos con finezas y cartas,
pensamientos y sueños…[44]
quienes se dan la vida el uno al otro,
nunca se van a separar.[45]
AsÃ, a un ser neutral se adaptan ambos sexos,
morimos y surgimos iguales, y nos hace
este amor misteriosos.[46]
Tales pistas y premoniciones de un estado mejor por venir le incitan y le condenan a un desasosiego perpetuo y a una insatisfacción con el presente. Se ve atormentado por la impresión de que existe un milagro más allá de cualquiera de estos placeres y disgustos transitorios. Los enamorados pueden, aunque sólo sea por un corto espacio, alcanzar un estado de unidad más allá del tiempo, más allá del sexo, más allá del cuerpo. Y finalmente, durante un momento, lo alcanzan. En «El éxtasis» yacen juntos en una orilla:
todo el dÃa estuvimos en la misma postura,
y no dijimos nada en todo el dÃa.
Este éxtasis aporta claridad»,
dijimos, y nos dice lo que amamos;
vemos gracias a él que no era el sexo,
vemos que no veÃamos lo que nos impulsaba;