El lector comun
El lector comun se cruzaban entre sà de una manera casi tan intrincada y fantástica como lo he visto en las ramas bajas de una gran haya, agostadas por la densidad de la sombra que las cubre … Era como puedo imaginarme que serÃan una cueva subterránea o un templo, con un techo que gotea o húmedo, y la luz de la luna entrando de un modo u otro, y sin embargo los colores eran más como joyas irisadas. Estuve tendida mirando hasta que la luz del fuego se extinguió … No dormà mucho.