Entre actos
Entre actos Lucy se sonrojó y el leve respingo que dio en el instante en que sintió que él atacaba su fe una vez más fue audible. Pero eran hermanos y la carne y la sangre no suponían una barrera, sino una neblina. Nada alteraba su cariño, ni las discusiones, ni los hechos, ni la verdad. Lo que ella veía no lo veía él; lo que él veía ella no, y así ad infinitum.
—Cindy —gruñó Bart.
Y la pelea terminó.