Entre actos
Entre actos El granero en el que Lucy habÃa clavado su cartel era una gran construcción que se alzaba en el corral. Era tan antiguo como la iglesia y habÃa sido construido con la misma piedra, aunque no tenÃa campanario. Se erigÃa sobre conos de piedra gris, en las esquinas, como protección contra las ratas y la humedad. Quienes habÃan estado en Grecia decÃan que les recordaba un templo. Quienes no habÃan estado en Grecia —la mayorÃa— también lo admiraban. El tejado era de color rojo anaranjado, envejecido por la intemperie; y su interior formaba una nave vacÃa, atravesada por el sol, marrón, con olor a grano, oscura cuando las puertas estaban cerradas, aunque espléndidamente iluminada cuando las puertas, en un extremo, habÃan sido abiertas, lo que ocurrÃa para permitir la entrada de los carros, los largos y bajos carros, como buques en la mar, surcando el grano, que no el mar, cuando regresaban al anochecer cargados de espigas. En los caminos quedaban rastros de paja, después de pasar los carros.