Entre actos
Entre actos Ahora habían colocado bancos en el interior del granero. Si llovía, los actores actuarían en el granero. En uno de los extremos habían levantado, con planchas de madera, un estrado que serviría como escenario. Tanto si llovía como si hacía buen tiempo, el público tomaría allí el té. Los muchachos —Jim, Iris, David, Jessica— ya estaban colocando guirnaldas de rosas de papel, rojas y blancas, restos del día de la Coronación. Las semillas y el polvo de los sacos les hacían estornudar. Iris se había puesto un pañuelo en la cabeza, que le cubría la frente; Jessica llevaba pantalones de montar. Los muchachos trabajaban en mangas de camisa. Pálidas briznas se les habían enredado en el pelo, y era fácil clavarse astillas en los dedos.