Entre actos

Entre actos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Contempló a los muchachos colgando las rosas de viga en viga. En muy poco tenía Bond a la gente, villanos o señores. Silencioso y sardónico, apoyado en el quicio de la puerta, parecía un sauce agostado, arqueado sobre un arroyo, desprendidas todas sus hojas, y en sus ojos el caprichoso discurrir de las aguas.

—¡Jai-ju! —exclamó de repente.

Era lenguaje de vacas, al parecer, puesto que la vaca manchada que había asomado la cabeza por la puerta bajó la cornamenta, se azotó el flanco con el rabo y se fue. Bond la siguió después.

—Este es el problema —dijo la señora Swithin.

Mientras el señor Oliver consultaba la Enciclopedia, buscando, bajo la entrada «superstición», el origen de la expresión «tocar madera», la señora Swithin e Isa hablaban de pescado: se preguntaban si, después de haber sido transportado desde tan lejos, estaría fresco o no.

Se hallaban muy lejos del mar. A ciento cincuenta kilómetros, dijo la señora Swithin; no, quizá a doscientos cincuenta.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker