Entre actos
Entre actos —¿Batty? No, Batty no. Bates —la corrigió Isa.
Batty, recordó Isa, solo hablaba de familias reales. Batty, dijo Isa a la señora Swithin, tenÃa una paciente que era princesa.
—Y por eso me tuvo esperando más de una hora. Y, siendo niño, ya sabes lo larga que es una hora.
—Los matrimonios entre primos no pueden ser buenos para los dientes —dijo la señora Swithin.
Bart se metió el dedo en la boca y, de entre los labios, proyectó fuera los dientes superiores. Eran postizos. Sin embargo, remarcó, los Oliver no se habÃan casado entre primos. Los Oliver no podÃan recomponer su árbol genealógico más allá de doscientos o trescientos años. Pero los Swithin, sÃ. Los Swithin procedÃan de los tiempos antes de la Conquista.
—Los Swithin… —empezó a decir la señora Swithin.
Pero se detuvo. Bart harÃa otro chistecito acerca de los santos, si le daba la oportunidad. Y la señora Swithin ya habÃa sido vÃctima de dos chistes: uno acerca de un paraguas; otro acerca de la superstición.
Asà pues, la señora Swithin se interrumpió y dijo: