Entre actos
Entre actos En ese momento, la espuma del champán saltó, y la señora Manresa insistió en llenar primero la copa de Bart. Luego, siguió:
—¿Qué es eso con lo que todos ustedes, los cultos caballeros, andan enloquecidos? ¿Un arco? ¿Normando? ¿Sajón? ¿Quién es el último que dejó la escuela? ¿La señora Giles?
Y entonces se comió con la mirada a Isabella, rejuveneciéndola al hacerlo. Pero la señora Manresa, siempre que se dirigía a mujeres, velaba la mirada, ya que, por ser también conspiradoras, le adivinaban los pensamientos.