Entre actos
Entre actos —¿Perdón, señor? —dijo, y todos le miraron—. Estaba contemplando los cuadros.
El cuadro no miraba a nadie. El cuadro los llevó por los senderos del silencio.
Lucy lo rompió.
—Voy a pedirle un favor, señora Manresa. Esta tarde, si se da la ocasión, ¿cantará usted?
¿Esa tarde? La señora Manresa se mostró horrorizada. ¿Ya era el dÃa de la representación? No habrÃa sospechado jamás que fuera aquella tarde. Ni en sueños se les habrÃa ocurrido importunarles, si hubieran sabido que era aquella tarde. Y, desde luego, una vez más sonaron los campanilleos. Isa oyó el primero, el segundo y el tercero; si llovÃa, serÃa en el granero; si hacÃa buen tiempo, en la terraza. ¿Y qué tiempo harÃa, lloverÃa o no? Todos miraron por la ventana. Entonces se abrió la puerta. Candish dijo que el señor Giles acababa de llegar. El señor Giles bajarÃa enseguida.