Entre actos
Entre actos —La señorita La Trobe es una mujer con una gran energĂa —dijo la señora Swithin.
—Consigue que todos trabajemos —dijo Isabelle.
—Nuestro papel es ser público —dijo Bartholomew—. Un papel muy importante, sin duda.
—Y también ponemos el té —dijo la señora Swithin.
—¿Quieren que les ayudemos? —propuso la señora Manresa—. ¿A cortar pan y mantequilla?
—No, no —protestó el señor Oliver—. Nosotros somos el público.
—Un año, representamos Gammer Gurton’s Needle —dijo la señora Swithin—. Otro año, escribimos la obra nosotros mismos. El hijo del herrero, ÂżTony? ÂżTommy?, tenĂa una voz maravillosa. Y Elsie, la de los Crossway, hizo unas imitaciones maravillosas. Nos imitĂł a todos. A Bart, a Giles y a la Vieja Flimsy, que soy yo. Son personas con talento, mucho. El problema es el siguiente: sacarlo a flote. Y precisamente en ello es en lo que destaca la señorita La Trobe. Desde luego, se puede elegir entre toda la literatura inglesa. Pero ÂżcĂłmo elegir? A menudo, un dĂa de lluvia, hago recuento; de lo que he leĂdo; y de lo que no he leĂdo.
—Y siempre deja los libros en el suelo —dijo su hermano—. Igual que aquel cerdito del cuento; ¿o era un asno?