Fin de viaje

Fin de viaje

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XIV

La noche siguiente al baile, en la sobremesa, hasta la hora de acostarse —las horas más difíciles de entretener— parecía reinar en el hotel una nube de malhumor e inquietud, debidas probablemente al poco descanso. En opinión de Hirst y Hewet, rendidos en cómodos butacones en el centro del vestíbulo y tomando café, aquella noche era mucho más aburrida que las anteriores y los hombres parecían más fatuos que de costumbre. Cuando media hora antes había sido repartido el correo, ninguno de los dos había recibido carta. Como sea que casi todos los huéspedes recibían dos o tres cartas de Londres, a ellos les pareció muy duro el que nadie les escribiese. Hirst exclamó con su mayor causticidad: «Ya se habrán alimentado los animalitos». Su silencio le recordaba el de las bestias del Zoo cuando se les da la carne.








👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker