Las Olas
Las Olas »Aquí arriba, Bernard, Neville, Jinny y Susan (pero no Rhoda) peinan los macizos de flores con los cazamariposas. Pretenden mariposas de las vencidas cabezas de las flores. Cepillan la superficie del mundo. Los cazamariposas están llenos de alas enfurecidas. “¡Louis, Louis, Louis!”, gritan. Pero no pueden verme. Estoy al otro lado del seto. Sólo hay mirillas diminutas entre las hojas. Ay, Señor, que pasen. Señor, que pasen. Señor, que extiendan las mariposas en un pañuelo sobre la grava. Que cuenten las mariposas de los olmos, las vanesas atlanta y las blancas de la col. Pero que no me vean. Soy verde como tejo arraigado en el centro de la tierra. Mi cuerpo es un tallo. Oprimo el tallo. Una gota rezuma por el agujero de la boca, y lenta, densamente, se hace más grande. Ahora algo rosa cruza una de las mirillas. Ahora se introduce una mirada por la grieta. Se detiene en mí. Soy un niño que lleva un traje de franela gris. Me ha encontrado ella. Recibo un golpe en la nuca. Me ha besado. Todo se conmociona.»