Las Olas
Las Olas —Iba corriendo —dijo Jinny—, despuĂ©s del desayuno. Vi que se movĂan unas hojas en un agujero en el seto. PensĂ©: «Es un pájaro en el nido.» Las apartĂ© y mirĂ© pero no habĂa nido ni pájaro. Las hojas seguĂan moviĂ©ndose. Estaba asustada. PasĂ© corriendo ante Susan, Rhoda, Neville y Bernard, que hablaban en la caseta de las herramientas. Lloraba mientras corrĂa, cada vez más aprisa. ÂżQuĂ© movĂa las hojas?, ÂżquĂ© mueve mi corazĂłn?, ÂżquĂ©, mis piernas? Y entrĂ© volando aquĂ, y te vi verde, Louis, semejante a un arbusto, como una rama, muy quieto, con los ojos fijos. «¿Está muerto?», pensĂ©; y te besĂ©, con el corazĂłn saltando bajo mi vestido rosa como las hojas, que siguen moviĂ©ndose, aunque no haya nada que las mueva. Ahora huelo los geranios, huelo el mantillo. Bailo. Me muevo igual que una onda. Caigo sobre ti semejante a un cazamariposas de luz. Permanezco derribada sobre ti, temblando.