Las Olas
Las Olas —De estos tupidos ovillos, cuando nos reunimos, extraemos ahora todos los filamentos —dijo Louis—, recordando.
—Y entonces —dijo Bernard—, llegĂł el coche a la puerta, y, calándonos los bombines nuevos sobre los ojos para ocultar las lágrimas poco viriles, nos fuimos por las calles en las que incluso las criadas nos miraban, y los nombres pintados con letras blancas en los baĂşles proclamaban al mundo entero que nos dirigĂamos a la escuela, y en los baĂşles el nĂşmero reglamentario de calcetines y calzoncillos, sobre los que nuestras madres durante las Ăşltimas noches habĂan cosido nuestras iniciales. Una segunda separaciĂłn del cuerpo de nuestra madre.
—Y presidĂan Miss Lambert, Miss Cutting y Miss Bard —dijo Jinny—, damas monumentales, con blancas golas, del color de las piedras, enigmáticas, con anillos de amatista moviĂ©ndose igual que candelas virginales, oscuras luciĂ©rnagas sobre las páginas del francĂ©s, la geografĂa y la aritmĂ©tica; y habĂa mapas, pupitres forrados de tela verde, e hileras de zapatos sobre un estante.